El edificio principal del Conjunto de las Vías fue originalmente construido con el arreglo piramidal característico de los templos, sin embargo, este fue modificado para constituir un recinto bajo abovedado, que representa como característica sobresaliente un altar central en el interior, en donde se plasmó un motivo pictórico asociado a la cuenta del tiempo y a los ciclos del sol y de venus, recreando asimismo, el concepto de los cuatro rumbos, tan importante en el pensamiento maya.
Chacchoben

 

 

Acerca del lugar y su nombre: Se localiza en la porción sur del Estado de Quintana Roo, en lo que fisiográficamente comprende la Región de los Lagos. Su nombre original se desconoce, por lo cual, Peter Harrison, quien reportó por primera vez el sitio, lo denominó con el mismo nombre del ejido en el que se ubica. A decir de los pobladores más antiguos hablantes del maya, su nombre hace alusión al "Maíz Colorado".

Dirección y vías de acceso: El núcleo del asentamiento se localiza a 85 kilómetros de la ciudad de Chetumal y a tan sólo 3 kilómetros del poblado de Lázaro Cárdenas. Las principales vías de acceso son la carretera federal 307 Chetumal - Escárcega y la carretera federal 293 Chetumal - Mérida (vía corta). El área monumental del asentamiento se encuentra contiguo a la carretera, por lo que es de muy fácil acceso.

Breve historia del sitio: Es muy probable que los primeros habitantes de la región se establecieran durante el preclásico tardío (ca. 200 a.n.e.), en pequeños caseríos alrededor de los cuerpos de agua perennes, como la Laguna del Ocho y la de Chacchoben; sin embargo, es hasta el clásico temprano cuando el sitio se desarrollo monumentalmente y se erigieron los principales edificios de carácter público. No obstante, a que durante los periodos subsiguientes, establecidos por la arqueología, el asentamiento continuó habitado, la actividad constructiva mayor parece haber decrecido alrededor del año 700 d.n.e., culminando posteriormente con su virtual abandono, para ser nuevamente poblado, aunque parcialmente, durante el posclásico tardío, fecha a la que corresponde la gran cantidad de fragmentos de incensarios efigie que se han recuperado.

Desgraciadamente las únicas dos estelas con inscripciones jeroglíficas a la fecha encontradas, presentan textos prácticamente ilegibles, por lo que sólo puede suponerse que Chacchoben fue un sitio mayor vinculado a alguna capital regional del área del Petén, a juzgar por el estilo arquitectónico de sus construcciones, las cuales presentan esquinas remetidas de los paños en los edificios más tempranos y redondeadas en los de construcción posterior con el típico arreglo de zócalo, entrecalle y talud en delantal, así como también, los materiales a la fecha recuperados, que presentan una clara similitud con los documentados en sitios del norte de Belice más que con sitios del norte yucateco.

Principales estructuras: A la fecha sólo se han explorado los cinco edificios que descansan sobre el Gran Basamento, el edificio principal del Conjunto de las Vías, así como las bajas plataformas que flanquean una de ellas. Es importante mencionar que todos los edificios intervenidos presentan diferentes etapas constructivas, mismas que se pueden apreciar sólo parcialmente en los edificios explorados, lo que pone de manifiesto la larga ocupación del sitio.

En las fachadas del Gran Basamento, se pueden observar dos etapas constructivas, que repiten el mismo patrón arquitectónico. En su etapa final presentó tres cuerpos escalonados sobre los cuales descansan los edificios ceremoniales. Seguramente los dos pequeños edificios que rematan una de las escalinatas de acceso tuvieron como función el restringir el paso al Templo 2 y al espacio sagrado que debió representar en su conjunto la superficie del Gran Basamento. Es interesante mencionar, que una de las construcciones más tardías del conjunto y que fue la que mayormente se conservó, es el conocido como Templo Adosado, el cual fue edificado sobre los peldaños del Templo 1, cuando el sitio fue nuevamente revitalizado como lugar de veneración a las deidades patronales que permitían la continuidad de la vida y la reproducción de ciclos vitales en las creencias de sus habitantes. Muy probablemente constituyó el umbral por el cual los iniciados podrían establecer un contacto entre lo sagrado y lo terreno, y posiblemente también sirvió como indicador astronómico de fechas importantes del calendario, cuando el monumento 1, fue cubierto por nuevas construcciones.

 

 

 

 

 

 

Contiguas a este edificio, se encuentran otras construcciones mayores aún sin explorar, que en su conjunto constituyen una pequeña plaza con altar central que se comunica con las plataformas habitacionales que flanquean las llamadas Vías. Su arreglo indica una unidad familiar, en donde además debieron funcionar santuarios de carácter unifamiliar privado. Entre los materiales recuperados en ellas, podemos mencionar cerámicas de uso doméstico, implementos de molienda, puntas de lanza, cuchillos, navajillas de obsidiana y variados objetos como malacates, pesas de red y piedras labradas con el motivo cruciforme representado también en la pintura del altar en el edificio principal del conjunto.

Una de las características sobresalientes del asentamiento es la presencia de altares circulares monolíticos y estelas, de las cuales solo una representa textos jeroglíficos ya muy erosionados, que imposibilitan su lectura.

Datos generales: El sitio cuenta con grandes árboles, que se cubren de heno y que le confieren, principalmente al conjunto de las Vías, una gran belleza; entre las especies arbóreas que se pueden observar, están el zapote, higueras, pimientas, ramones, chacas, corozos, cedros blancos y caobas en menor proporción, así como una gran cantidad de aves cantoras y tucanes.

Servicios que se ofrecen: Por el momento, el sitio no se encuentra abierto al público, ni cuenta con servicios; las visitas deben solicitarse anticipadamente al centro INAH Quintana Roo. Se prevé su apertura al público para este año.

* Información proporcionada por el INAH