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Cobá |
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Acerca del lugar y su nombre: Se localiza al oeste del poblado y zona arqueológica de Tulum, en la vecindad del poblado del mismo nombre. Al igual que para otros sitios del área maya, no existe evidencia epigráfica que permita conocer el nombre que había llevado el asentamiento en la época prehispánica; sin embargo, algunas referencias coloniales y etnográficas del área, permitieron que durante los años treintas del presente siglo, Eric Thompson señalara que el nombre del sitio habría sido Kinchil Cobá, en alusión al nombre del dios solar maya y de una denominación esencialmente geográfica que se relacionaría con los vocablos mayas "cob" (o "kob"), turbia o picada, y "ha", agua, que formarían la denominación "lugar de agua turbia o picada", seguramente en referencia a los lagos en torno a los cuales fue edificada a la ciudad. Otros autores, sin embargo, ofrecen traducciones distintas al término "Cobá", entre las que pueden mencionarse "agua de las chachalacas" (al leer "cob", como el nombre de esa ave de la región); "diente de tuza" (también del maya "coh", diente y "bah", tuza) o agua abundante (de "cob", abundancia y "ha", agua). Aquí conservaremos la primera, por resultar más razonable en términos de la geografía del sitio.
Breve historia del sitio: Las investigaciones realizadas a la fecha permiten saber que Cobá tiene una larga historia de ocupación prehispánica que habría iniciado hacia 200 0 100 a.n.e., cuando aquí existió un asentamiento de plataformas bajas y construcciones de madera y palma de las que no queda más evidencia que algunos fragmentos de cerámica. Es a partir de 100 d.n.e., cuando el área de Cobá comienza a atestiguar un notable crecimiento demográfico, social y político que habrían de llevarla a convertirse en una de las ciudades más grandes y poderosas del norte de Yucatán. Entre 200 y 600 d.n.e., la ciudad de Cobá parece haber ejercido un amplio control territorial, que le habría llevado a dominar todo el norte del actual Estado de Quintana Roo y aún ciertas porciones del oriente de Yucatán. Evidentemente, este poder tiene su sustento en el control de grandes espacios agrícolas e hidráulicos, así como de las rutas de intercambio Inter. E intraregional, que posiblemente habrían incluido el control de algunos puertos de importancia, como el de Xel Há. Aunque aún falta mucho por conocer acerca de este periodo, es indudable que en este tiempo, Cobá habría mantenido estrechos contactos con las grandes ciudades de Guatemala y el sur de Campeche y Quintana Roo, como Tikal, Dzibanché o Calakmul, por citar algunos, y que para mantener su poder habría establecido alianzas militares y matrimoniales al más alto nivel. En este sentido, es particularmente interesante mencionar la existencia de arquitectura de tipo teotihuacano (una plataforma del grupo pinturas explorada a principios de 1999), que documentaría la existencia de vínculos con el centro de México y su poderosa metrópoli del clásico temprano: Teotihuacan. Posterior a 600 d.n.e., el fortalecimiento de las ciudades del Puuc yucateco, así como la posterior aparición de Chichén Itzá en el panorama sociopolítico de la península, significaron cambios en la estructura de poder de Cobá y sus relaciones con otras ciudades importantes, que le habrían obligado a reconformar sus dominios territoriales. La información disponible a la fecha, permite avanzar la hipótesis de que a partir de 900 0 1000 d.n.e., Cobá habría entrado en una larga disputa con Chiché Itzá, de la que ésta última habría resultado finalmente triunfadora al vencer a importantes enclaves cobaeños como Yaxuná. Después de 1000 d.n.e., la ciudad perdió importancia política, aunque parece haber conservado su importancia simbólica y ritual, que le permitieron recuperar cierta jerarquía entre 1200 y 1500, cuando se construyeron diversos edificios ya dentro del estilo costa oriental. Sin embargo, la dinámicas economías de estos tiempos parecen haber estado profundamente centradas en los sitios costeros, por lo que Cobá habría subsistido como una ciudad de segundo orden, aunque en ese sentido más exitosa que su efímero vencedor Chichén Itzá. Al momento de la consolidación del control español de la península (ca. 1550 d.n.e.), Cobá se encontraba totalmente deshabitado, y no es sino hasta la llegada de los célebres viajeros John Stephens y Frederick Catherwood hacia mediados del siglo XIX, que la ciudad vuelve a ser mencionada. Principales estructuras: La ciudad está estructurada a partir de grupos arquitectónicos, que no sólo tiene relación con su cronología, sino también con su función urbana, pues existen algunos eminentemente residenciales, como el Grupo Cobá, en tanto que otros son más bien de función ceremonial y funeraria, como el Grupo Macanxoc. Actualmente se encuentran abiertos a la visita, el Grupo Cobá (que de hecho inicia el recorrido), en donde puede apreciarse un notable templo de casi 25 metros de altura, perteneciente al clásico temprano, y conocido localmente como la Iglesia, así como un complejo conjunto de edificios palaciegos y residenciales que son una excelente muestra del enorme tamaño e importancia que habría tenido la ciudad en su tiempo. La visita a este grupo se complementa con el juego de pelota, en donde pueden observarse algunas representaciones ce cautivos pertenecientes al periodo 600 900 d.n.e., así como un basamento ornamentado con representaciones de cráneos humanos y algunas inscripciones jeroglíficas en los peraltes de la escalera. Continuando el recorrido, que permite ver el inicio del Sacbé 1, que comunica al sitio con el de Yaxuna, puede llegarse al Grupo Nohoch Mul, en donde se encuentra uno de los edificios más altos de toda el área maya, conocido precisamente con el nombre de Nohoch Mul ("Gran Montículo" en maya), que es un enorme basamento de más de 30 metros de altura, sobre el cual se conserva un templo perteneciente a una etapa constructiva posterior, y que produce una altura total de 42 metros. El Nohoch Mul fue construido durante el clásico temprano (200 - 600 d.n.e.), seguramente para conmemorar el poder sagrado de los gobernantes de Cobá y para servir como última morada para algunos de los miembros de ese linaje gobernante; seguramente por su importancia política y simbólica, al edificio le fueron adosados diversos elementos constructivos, el último de los cuales es le templo que se conserva en la porción superior del basamento, el cual corresponde al estilo arquitectónico costa oriental, perteneciente al periodo 1200 -1550 d.n.e. Además de esta notable edificación, en el Grupo Nohoch Mul existe una construcción de volumen aún mayor; se trata de la Gran Plataforma, un edificio de casi 30 metros de altura y 100 por 25 metros de lado, que lo convierten en el basamento de mayor volumen en todo el noreste de la Península de Yucatán. Aunque desafortunadamente no ha sido explorado, es interesante observar sus impresionantes dimensiones, que posiblemente correspondan a una obra inconclusa, ya que no se han encontrado restos de ninguna construcción en su porción superior. En el mismo conjunto Nohoch Mul, también puede visitarse la Estructura X, que es una construcción habitacional cuyo mayor interés radica en que en ella se encuentra la Estela 20, que es la mejor conservada del sitio, y en la que puede leerse la fecha maya 30 de noviembre de 730. Muy cerca de este conjunto se encuentra una singular estructura, recientemente restaurada, conocida como Xaibé (o crucero de caminos), que es un edificio de planta semicircular y una escalinata - gradería de huellas y peraltes mucho mayores a los de la métrica humana, que parece haber funcionado como monumento conmemorativo y cruce del los sacbés 1, 5, 6 y 8. Al suroeste del Nohoch Mul se encuentra un conjunto de edificios construidos durante el posclásico tardío conocido con el nombre de Grupo de la Pinturas, en alusión a algunos fragmentos de pinturas murales que se conservan en el interior del pequeño templo principal del grupo. Aunque sus dimensiones son muy modestas en comparación a las impresionantes proporciones de otros edificios del sitio, este conjunto es relevante por agrupar a lagunas de las construcciones más tardías de Cobá, las cuales fueron edificadas con los sillares y materiales constructivos de otros edificios más antiguos. Aquí, es también recomendable visitar la plataforma con basamento de estilo talud - tablero teotihuacano que se mencionó arriba. El último de los grupos visitables es el Macanxoc, que está constituido por un conjunto de plataformas bajas con pequeños templos y altares, la mayos parte de los cuales está presidido por estelas conmemorativas de diversos eventos relativos a la vida y actividades de los gobernantes de Cobá, algunos de ellos, mujeres. Datos generales: Por su importancia histórica y por la belleza de su entorno natural, la de Cobá es una visita obligada para cualquier persona interesada en conocer la arqueología de Quintana Roo. La larga caminata que significa visitar todos los conjuntos habilitados a la visita, brinda también la oportunidad de observar una gran variedad de aves y animales de la región, así como las numerosas especies vegetales que conforman el entorno selvático de esta región. La cuota de acceso es de $20.00 y el horario de visita de 08:00 a 19:00 horas durante el verano y de 07:00 a 18:00 horas durante el invierno, de lunes a domingo. Servicios que se ofrecen: El sitio cuenta con estacionamiento, sanitarios y un sitio de expedición de boletos. En el entorno inmediato existen diversos establecimientos dedicados a la venta de alimentos ligeros, así como de artesanías de la región. Existe una agrupación de guías certificados locales que ofrecen sus servicios durante las horas de visita. * Información proporcionada por el INAH |